proyecto

Recientemente algunos diseñadores han demostrado que los videojuegos, además de divertirnos, pueden cuestionar los aspectos más problemáticos de nuestra realidad social. El videojuego, de igual manera que el cine, la música o la literatura, puede estimular conversaciones sobre problemas sociales. Aunque se trata de una tendencia que empezó a inicios de este siglo, aún es muy poco explorada en nuestro país. Por eso, en la medida en que conozcamos más sobre las formas en que podamos diseñar estos artefactos, podremos utilizar esta herramienta para representar nuestra realidad, sus desafíos y en especial para escuchar a quienes casi nunca tienen un espacio en los medios de comunicación tradicionales.

Una primera versión de nuestro proyecto exploró la manera en que las mujeres que sufren el acoso sexual en sistemas de transporte público tuvieran un rol activo en su desarrollo, de manera que Poder Violeta fue diseñado con metodologías de diseño participativo durante varios talleres que definieron cada detalle del videojuego de la mano de varios colectivos feministas, programadores, artistas e investigadores de la Universidad Javeriana.  Este año estamos desarrollando una segunda versión que incorpora nuevos elementos y que amplía el concepto de Participación: realizamos nuevos talleres con los colectivos feministas Degénero y Polifonía, acompañados por el centro de investigación Despacio, dedicado a temas de movilidad en las ciudades. Fruto de estos encuentros se diseñaron cinco interpretaciones de Violeta, cada una con un poder especial. A través de una votación en este sitio web, cualquier persona puede definir cuáles de estos se implementarán, de manera que en unos meses tendremos una nueva versión de Poder Violeta. Este proyecto ganó una convocatoria de Creación e Investigación Artística de la Universidad Javeriana.

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